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Back to Tema9 Written on 13-Jun-2009 by maricartesTeoría Psicoanalítica
Introducción:
Al mencionar la palabra psicología se nos vienen a la mente un sin fin de palabras y conceptos, pero que es la psicología sino mas que una ciencia, la ciencia de la conducta y los procesos mentales, y es en su calidad de esta que el hombre en su diversidad ha tratado de mirarla y desarrollarla a lo largo de el tiempo.
A través de la historia de la psicología se conocen varias escuelas y con estas varios personajes que han estudiado de distinto modo esta ciencia, cada uno empeñado en descubrir y recorrer la difícil mente humana y los secretos que esta esconde.
Uno de estos hombres fue Sigmund Freud, que con su teoría del psicoanálisis, es sin duda uno de los nombres más mencionado al hablar de psicología, por ser uno de los pioneros en analizar los procesos de la mente.
Es sobre esta Teoría, sus orígenes, que es lo que plantea y su aporte al desarrollo de la psicología actual, lo que se desarrollara en las siguientes líneas.
Temas a tratar:
Origen del Psicoanálisis
Teoría psicoanalítica de la personalidad de Freud
Niveles de conciencia:
Estructura de la personalidad
La ansiedad y los mecanismos de defensa
Las etapas del desarrollo Psicosexual
Escuelas Psicoanalíticas
Terapia ocupada por Freud
Comentario Final
Sigmund Freud
Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Freiberg (Moravia) (en la actualidad, Příboren
Pese a que Freud provenía de una familia de pocos recursos, sus padres se esforzaron para que obtuviera una buena educación. Ingresó en
sus escritos posteriores fueron protegidos cuidadosamente en los Archivos de Sigmund Freud, a los que sólo tenían acceso Ernest Jones (su biógrafo oficial) y unos pocos miembros del círculo cercano al psicoanálisis.
En 1886, Freud se casó y abrió una clínica privada especializada en desórdenes nerviosos, donde comenzó su práctica para tratar la histeria (la conoció por medio de Jean-Martin Charcot, en París) y la neurosis utilizando el método catártico de Josef Breuer . Más tarde abandonó este método en favor de la asociación libre. Observó que podía aliviar los síntomas de sus pacientes recostándolos en un sofá y animándolos a que expresaran lo primero que les venía a la mente. Comenzó desde ese momento a desarrollar los fundamentos del psicoanálisis.
Tras publicar algunos textos sobre sus investigaciones, Freud fue designado profesor en
En 1938, tras la anexión de Austria por parte de
Freud estaba enfermo de cáncer oral, tuvo 33 intervenciones quirúrgicas a partir del año 1923, en la primera intervención se le practicó una biopsia que consistió en operar una leucoplasia proliferativa papilar en el arco palatino derecho anterior.
Freud falleció en
Origen del Psicoanálisis
Se puede considerar como uno de los sucesos más trascendentales en el origen de la teoría la asistencia de Freud a las experiencias llevadas adelante por el neurólogo Jean Martin Charcot en el hospital Salpêtrière de París. Estas experiencias sugerían que mediante la hipnosis se podían inducir (y suprimir) síntomas que se presentaban en los cuadros histéricos, como por ejemplo la parálisis. Las personas que eran sometidas a estas experiencias no conservaban en la conciencia lo sucedido, aunque estas seguían influyendo en el comportamiento de los sujetos. A partir de estos resultados, estudiando numerosos ca
sos clínicos junto con Joseph Breuer, comenzaron a desarrollarse las primitivas teorías que evolucionaron hasta formar el cuerpo teórico del psicoanálisis.
Tras hablar con estos pacientes, Freud planteó la teoría de que sus problemas tenían como causa los deseos y fantasías reprimidas e inconscientes de naturaleza sexual, socialmente inaceptables.
En su artículo de 1914 ''Recordar, repetir, reelaborar'', Freud expone brevemente la historia de su método, desde su antecesor, la hipnosis. Al referirse a ésta, en partircular la «catarsis breueriana», menciona que la misma se enfocaba en la reproducción de los procesos psíquicos de la situación en la que se adquirieron los síntomas neuróticos "para que tuvieran su decurso a través de la actividad consciente". Se partía del supuesto de que los síntomas remitían a esos procesos reprimidos. Junto a la rememorción, la abreacción era otra de las metas a que se apuntaba mediante esta técnica para lo cual se inducía al paciente a un estado hipnótico.
En un momento posterior, Freud decide abandonar la hipnosis, lo cual suele ser explicado diciendo simplemente que no era una técnica con la que él estuviera particularmente cómodo, así como que no es de por sí susceptible de ser aplicada en todos los casos. Por otra parte, se le adjudica como falencia el que tras un período de recuperación, luego de haber sido aplicada, los síntomas retornaban nuevamente, imponiendo la tarea de repetir el tratamiento. Por otra parte, también se dice que este método no permite acceder al trabajo analítico a las «resistencias» del paciente. En cualquier caso, la técnica apuntaba, entonces, a "colegir desde las ocurrencias libres del analizado aquello que él denegaba recordar. Se pretendía sortear la resistencia mediante el trabajo interpretativo y la comunicación de sus resultados al enfermo".
En tercer lugar, Freud abandona la focalización sobre un problema determinado, conformándose con "estudiar la superficie psíquica que el analizado presenta cada vez, y se vale del arte interpretativo, en lo esencial, para discernir las resistencias que se recortan en el enfermo y hacérselas conscientes".
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Jean Martin Charcot, Neurólogo que inspiro a Freud en su incursión en la hipnosis.
Desde que Freud dio a conocer el psicoanálisis en los años
Freud no pretendía crear una teoría psicológica completa, pero llegó a elaborar un sistema que explicaba la psicología del hombre en su totalidad. Comenzó estudiando el trastorno mental y luego se preguntó por sus causas. Acabó formulando una teoría general del dinamismo psíquico, de su evolución a través de distintos períodos de desarrollo y del impacto de la sociedad, la cultura y la religión en la personalidad, además de crear una forma de tratamiento de los trastornos mentales. Logró formular una teoría psicológica que abarcaba la personalidad normal y anormal, y que incidía en todos los campos del saber: la sociología, la historia, la educación, la antropología y las artes.
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| Wilhelm Reich y Melanie Klein |
Freud y el inconsciente__4__.jpg)
El término inconsciente es el más popular del psicoanálisis, hasta el punto que identifica al psicoanálisis mismo. Los psicoanalistas prefieren explicar el inconsciente como una dimensión de lo psíquico, radicalmente diferenciada de la conciencia aunque vinculada con ella, o también con las expresiones verbales del sujeto que se infiltran a través del discurso. La idea del inconsciente llega al psicoanálisis a través de dos caminos: la filosofía y la psicologia de la época. En síntesis, se podr4ía concebir lo inconsciente como una degradación de la consciencia Esta idea se encuentra ilustrada en la ya famosa metáfora de la linterna: <
Freud a partir de un hecho simple para ilustrar lo inconsciente: cualquier representación o elemento psíquico puede estar presente en nuestra conciencia y luego desaparecer. Y, sin embargo, puede volver a reaparecer a través del recuerdo, no como otra consecuencia de la representación sensorial. Esto equivalía, para Freud, a que dicha representación o elemento había hipnotico latente (no explicitado a nivel consci
ente), y este hecho era una dimensión del inconsciente.
Un sujeto es sometido a un estado hipnótico durante el cual se le da una orden cualquiera: por ejemplo que beba agua . Acto seguido, se le despierta y es invitado a explicar lo que recuerda. En este momento, la persona realiza la orden recibida en estado hipnótico, es decir, beber agua. Interrogado sobre el motivo de esta acción, manifiesta que no lo sabe, aunque trata de justificarla de una manera obvia ; porque tenía sed.
Sin embargo, la explicación de la acción descrita anteriormente no está en la sed, sino en la orden de beber agua (de la que el sujeto no tiene conciencia porque es incapaz de recordar). La conciencia sólo retiene beber agua ; la orden y la figura del hipnotizador permanecen en el inconsciente.
nombre de inconsciente.Según la teoría psicoanalítica, las representaciones del inconsciente tienen la particularidad de incidir de manera decisiva en la vida psíquica del sujeto (neurosis) ; son eficaces. Para los psicoanalistas, los síntomas propios de la neurosis o la psicosis son el efecto de algo que el sujeto no conoce, pero la suficientemente eficaz como para contrariar la misma voluntad. Piénsese en un síntoma como el insomnio, en que el propósito consciente de dormir, se ve obstaculizado por alguna preocupación inconsciente.
En función de lo expuesto , la vida psíquica no tiene su centro emisor en la conciencia del hombre, en su racionalidad. Y como en consecuencia de ello se produce un desplazamiento del interés del estudio hacia lo inconsciente para determinar las leyes y mecanismos de su funcionamiento.
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Los sueños y el Inconsciente
Uno de los descubrimientos más importantes de Freud es que las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a d
estapar las emociones y los recuerdos enterrados.
Freud decía que los sueños son una forma de realizar deseos y que muchos deseos son el resultado de deseos sexuales reprimidos o frustrados. En su opinión, la ansiedad que rodea dichos deseos hace que algunos sueños se conviertan en pesadillas.
A lo largo de su obra más conocida,
Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hay sueños negativos de deseos, donde lo que aparece es el incumplimiento de un deseo. Para esto se dan varias explicaciones, entre las cuales está la satisfacción de una tendencia masoquista. No obstante sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Según su teoría, la "censura" de los sueños producen una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer ser un conjunto de imágenes soñados sin sentido puede, a través del análisis y del método "descifrador", ser demostrado ser un conjunto de ideas coherentes. Freud propone que al valor del análisis de los sueños se radica en la revelación de la actividad subconsciente de la mente.
La teoría de interpretación de los sueños de Freud representa las primeras teorías de este con relación a la naturaleza de la psicología de sueños inconscientes, la importancia de las experiencias de la infancia, el lenguaje "hieroglífico" de los sueños y el método que el llama "psicoan
álisis"
Freud considera que todo sueño es interpretable, es decir, puede encontrarse su sentido. La labor de interpretar no recae sobre todo el sueño en su conjunto sino sobre sus partes componentes basándose en una especie de libro de los sueños, donde cada cosa soñada significa tal otra cosa en forma rígida, sin considerar la peculiaridad de cada sujeto. Primero se descompone el relato en partes, y recién al final surge la interpretación final o global, en la cual se nos revela el sueño como una realización de deseos.
El sueño no es meramente actividad somática: es un acabado fenómeno psíquico de realización de deseos, y por tanto debe ser incluido en el conjunto de los actos comprensibles (no incomprensibles) de nuestra vida despierta, constituyendo el resultado de una actividad intelectual altamente complicada.
El deseo aparece disfrazado en el aspecto manifiesto del sueño, en lo efectivamente soñado, proceso denominado 'deformación onírica'. Freud se pregunta porqué tiene que haber una deformación, ya que podría haber ocurrido que el sueño expresara el deseo en forma directa, sin deformación. Esta deformación es intencional y se debe a la censura que el sujeto ejerce contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos censurables por algún motivo.
Freud y la personalidad
A partir de esas experiencias y de su creciente práctica clínica, Freud desarrollo gradualmente sus teorías sobre la personalidad humana y la enfermedad mental. Sus ideas eran complejas y tocaban muchos asuntos diferentes. Si embargo, en lo que respecta a la personalidad, destacan cuatro temas:
Niveles de conciencia: Por debajo de la punta del Iceberg
Freud se consideraba un científico, y estaba al tanto de la investigación realizada sobre los umbrales para la experiencia sensorial. Freud aplico algunas de esas ideas a la tarea de compr
ender la mente humana, y llegó a la sorprendente conclusión de que la mayor parte de la mente esta por debajo de la superficie, es decir, debajo del umbral de la experiencia consciente.
Por encima de ese umbral se encuentra el campo de la conciencia, en la que se incluyen nuestros pensamientos actuales, cualquier cosa que estemos experimentando o en la que estemos pensando en un momento dado. Por debajo del campo de la conciencia se encuentra un área mucho mayor, el subconsciente, que contiene recuerdos que no forman parte de nuestros pensamientos actuales pero que de ser necesario, pueden traerse a la mente con facilidad. Finalmente, por debajo del subconsciente y formando la mayor parte de la mente humana, está el inconsciente, los pensamientos, deseos e impulsos de los cuales no estamos al tanto. Freud creía que aunque algunos de estos materiales siempre han sido inconscientes, muchos de ellos alguna vez fueron conscientes, pero activamente reprimidos (sacados de la conciencia) debido a que provocaban demasiada ansiedad.
Por ejemplo, de acuerdo con Freud, las experiencias vergonzosas o las urgencias sexuales o agresivas que nos resultan inaceptables a menudo son llevadas al fondo del inconsciente. Por otro lado, el hecho de que no estemos al tanto del inconsciente no impide que éste afecte nuestra conducta. En realidad, Freud reía que muchos de los síntomas experimentados por sus pacientes eran un reflejo disfrazado e indirecto de pensamientos y deseos reprimidos. Esta es la razón por la cual una de las principales metas del Psicoanalisis, el método elaborado por Freud para el tratamiento de los desordenes psicológicos, consistía en regresar a la conciencia los materiales reprimidos. Suponía que, una vez que ese material se hiciera conciente, podría ser manejado más efectivamente y se eliminarían causas importantes de la enfermedad mental.
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La relación estructural formada por el ello, yo y sùperyo
La concepción Freudiana de la personalidad a menudo se describe como un iceberg para ilustrar la forma en que gran parte de los trabajos de la mente ocurren por debajo de su superficie.
¿Cómo esta estructurada
Freud supuso que la personalidad se conforma alrededor de tres estructuras:
El ello (id), o deseo, esta formado por todas nuestras urgencias innatas, entre las que se incluyen varias necesidades corporales, el deseo sexual y los impulsos agresivos. De acuerdo con Freud, el ello es por completo inconsciente y opera en concordancia con lo que denomino el principio de placer: desea la gratificación inmediata y total y no es capaz de considerar
los costos potenciales de buscar esta meta.
Por desgracia, el mundo ofrece pocas oportunidades de obtener placer instantáneo. Más aun, los intentos por gratificar muchas de nuestras urgencias innatas puede acarrear un serio problema. Es en respuesta a esos hechos que se desarrolla la segunda estructura de la personalidad el Yo (ego). La tarea del yo es mantener al ello bajo control hasta que existan las condiciones apropiadas para la satisfacción de sus impulsos. Así, el yo opera de acuerdo con el principio de realidad, es decir, toma en consideración las consecuencias externas de las acciones y dirige la conducta de modo tal que se obtenga un máximo de placer y un mínimo de dolor. El yo es solo una parte consciente, de modo que alguna de sus acciones, por ejemplo su eterna batalla con el ello, quedan fuera del conocimiento o la comprensión conscientes.
El aspecto final de la personalidad descrito por Freud es el Súperyo (Superego), que también busca controlar la satisfacción de los impulsos, permitiendo su gratificación solo bajo ciertas condiciones. Pero, en contraste con el yo, el Súperyo esta preocupado por la moralidad: puede aceptar o sancionar según los principios de una sociedad determinada. El Súperyo permite la gratificación de los impulsos del ello solo cuando hacerlo es moralmente correcto, y no nada más cuando es seguro o factible, como requiere el yo. Así, por ejemplo, seria el Súperyo, y no el yo, quien impediría que un agente de bolsa manipulara los fondos de las cuentas de sus clientes bajo condiciones que el agente sabe que es posible hacerlo sin consecuencias.
El Súperyo se adquiere de nuestros padres por medio de la experiencia y representa la internalizacion de las enseñanzas y normas morales de nuestra sociedad. Por desgracia, esas enseñanzas a menudo son muy inflexibles y dejan poco espacio para la gratificación de nuestros deseos básicos; exigen que seamos buenos en todo momento, es por eso que el yo enfrenta otra tarea difícil: debe mediar entre el ello y el Súperyo, forzando un equilibrio entre nuestras urgencias primitivas y las restricciones morales que hemos aprendido. Freud sentía que esta batalla constante entre el ello, el yo y el Súperyo desempeña un papel importante en el desarrollo de la personalidad de la aparición de muchas formas de desordenes psicológico.
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El ello por lo general son sentimientos y necesidades negativas que el Súperyo en su mayoría reprime debido a su aporte moral en la consciencia, es por esto, un proceso que no deja ajenos a ninguno de nosotros.
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La ansiedad y los mecanismos de defensa
De manera ideal, el ello, el yo y el Súperyo trabajan en armonía, en la que el yo satisface las demandas del ello de una manera razonable y moral aprobada por el súperyo. Sin embargo, en opinión de Freud, cuando el yo es incapaz de controlar los impulsos del ello de manera aceptable para el súperyo, experimenta ansiedad, manifestada como sentimientos intensos de desasosiego, aprensión o preocupación. Para reducir la incomodidad causada por la ansiedad, el yo recurre al uso de una variedad de mecanismos de defensa para impedir que los impulsos inaceptables de ello alcancen la conciencia. Freud creía que estos mecanismos son inconscientes y proporcionan una forma de afrontar el estrés que, de otra manera, sería insoportable.
Tabla que describe y ejemplifica los mecanismos de defensa propuestos por Freud
Mecanismo de defensa | Descripción | Ejemplo |
| Negación | Negarse a reconocer una realidad dolorosa o amenazante. | Ray a quien se le ha dicho que tiene cáncer Terminal, cree que sólo tiene una bronquitis |
| Represión | Excluir de la conciencia pensamientos incómodos. | Lisa, que fue sorprendida robando cuando estaba en el bachillerato, no tiene recuerdo del penoso acontecimiento |
| Proyección | Atribuir a otros los propios motivos, sentimientos o deseos reprimidos. | Marilyn es injustamente ignorada para una promoción, ella niega que este enojada por esto, pero esta convencida de que su supervisor esta enojado con ella |
| Identificación | Adoptar las características de alguien más para evitar sentirse incompetente. | Anthony, inseguro de su propio atractivo, adopta la vestimenta y modales de un maestro popular. |
| Regresión | Volver a la conducta y las defensas infantiles. | Enojado porque se rechazó su plan para reorganizar su división, Bob hace un berrinche. |
| Intelectualización | Pensar de manera abstracta acerca de problemas estresantes como una forma de distanciarse de ellos. | Después de saber que no fue invitada a la fiesta de disfraces de un compañero, Tina analiza tranquilamente las maneras en que se forman las pandillas sociales y su función en la regulación y control de la vida escolar. |
| Formación Reactiva | Expresión de ideas y emociones exageradas que son lo opuesto de las creencias o sentimientos reprimidos. | Michael manifiesta con aspavientos que nunca tomaría ventaja de un empleado rival, aunque su conducta indica lo contrario. |
| Desplazamiento | Cambiar los motivos reprimidos de un objeto original a un objeto sustituto. | Enojado con la petición poco razonable del maestro de que rehaga su trabajo de fin de cursos, pero temeroso de confrontarlo, Nelson llega a casa y le grita a sus compañeros por decirle que hacer. |
| Sublimación | Reorientar los motivos y sentimientos reprimidos en los canales socialmente más aceptables | Bill, cuyos padres nunca le prestaron atención, se presenta como candidato a un cargo publico. |
Pulsiones de Vida y Pulsión de Muerte
Freud consideró que todo el comportamiento humano estaba motivado por las pulsiones, las cuales no son más que las representaciones neurológicas de las necesidades físicas. Al principio se refirió a ellas como pulsiones de vida. Estas pulsiones perpetúan en la vida del sujeto, motivándole a buscar comida y agua y en la vida de la especie, motivándole a buscar sexo. La energía motivacional de estas pulsiones de vida, el “oomph” que impulsa nuestro psiquismo, les llamó libido, a partir del latín significante de “yo deseo”.
La experiencia clínica de Freud le llevó a considerar el sexo como una necesidad mucho más importante que otras en la dinámica de la psiquis. Somos, d
espués de todo, criaturas sociales y el sexo es la mayor de las necesidades sociales. Pero, aunque debemos recordar que cuando Freud hablaba de sexo, hablaba de mucho más que solo el coito, la libido se ha considerado como la pulsión sexual.
Más tarde en su vida, Freud empezó a creer que las pulsiones de vida no explicaban toda la historia. La libido es una cosa viviente; el principio de placer nos mantiene en constante movimiento. Y la finalidad de todo este movimiento es lograr la quietud, estar satisfecho, estar en paz, no tener más necesidades. Se podría decir que la meta de la vida, bajo este supuesto, es la muerte. Freud empezó a considerar que “debajo” o “a un lado” de las pulsiones de vida había una pulsión de muerte. Empezó a defender la idea de que cada persona tiene una necesidad inconsciente de morir.
Parece una idea extraña en principio, y desde luego fue rechazada por muchos de sus estudiantes, pero creemos que tiene cierta base en la experiencia: la vida puede ser un proceso bastante doloroso y agotador. Para la gran mayoría de las personas existe más dolor que placer, algo, por cierto, que nos cuesta trabajo admitir. La muerte promete la liberación del conflicto.
Freud se refirió a esto como el principio de Nirvana. Nirvana es una idea budista usualmente
traducida como “Cielo”, aunque su significado literal es “soplido que agota”, como cuando la llama de una vela se apaga suavemente por un soplido. Se refiere a la no-existencia, a la nada, al vacío; lo que constituye la meta de toda vida en la filosofía budista.
La evidencia cotidiana de la pulsión de muerte y su principio de nirvana está en nuestro deseo de paz, de escapar a la estimulación, en nuestra atracción por el alcohol y los narcóticos, en nuestra propensión a actividades de aislamiento, como cuando nos perdemos en un libro o una película y en nuestra apetencia por el descanso y el sueño. En ocasiones esta pulsión se representa de forma más directa como el suicidio y los deseos de suicidio. Y en otros momentos, tal y como Freud decía, en la agresión, crueldad, asesinato y destructividad.
Las etapas del desarrollo Psicosexual
La teoría de Freud del desarrollo de la personalidad se concentra en la forma en que satisfacemos el instinto sexual en el curso de la vida. Freud llamo libido a la energía generada por el instinto sexual. A medida que maduran los bebés, su libido se centra en distintas partes sensibles del cuerpo, cada una de las cuales produce un placer.__54__.jpg)
Estas etapas del desarrollo son:
La principal fuente de placer del bebé se orienta hacia las actividades de la boca, como chupar y comer.
La retención y expulsión de sus heces produce placer en el niño. La zona de gratificación es la región anal.
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Época del "romance familiar", el complejo de Edipo en los niños y el de Electra en las niñas. La zona de gratificación se desplaza hacia la región genital.
Etapa de transición hacia otras más difíciles. Los jóvenes comienzan a adoptar los roles de género y desarrollan el Súperyo. Pueden socializarse, desarrollan habilidades y aprenden acerca de ellos mismos y de la sociedad.
Los cambios fisiológicos de la pubertad realimentan la líbido, energía que estimula la sexualidad. Relaciones heterosexuales y exogámicas. Es la última etapa, antes de entrar a la edad adulta.
De acuerdo con Freud, si se priva a un niño del placer ( o se le permite demasiada gratificación) de la parte del cuerpo que domina cierta etapa, parte de la energía sexual permanece vinculada a esa parte del cuerpo, en lugar de avanzar en la secuencia normal para dar al individuo una personalidad plenamente integrada. Esto se denomina fijación, Freud creía que esto conducía a formas inmaduras de sexualidad y a ciertos rasgos característicos de personalidad.
Ejemplos de este fenómeno son:
Etapa oral: Los bebes que reciben demasiada gratificaron en esta etapa se convierten en adultos abiertamente optimistas, crédulos y confiables, los que reciben poca gratificación se convierten en personas pesimistas, sarcásticas, discutidoras y hostiles.
Etapa anal: Si los padres son demasiado estrictos con el bebe en el entrenamiento del control de esfínteres, estos estallan en berrinches y cuando adultos pueden vivir de manera autodestructiva. Otros se vuelven obstinados mezquinos y excesivamente ordenados.
Etapa Fálica: La fijación en esta etapa conduce a la vanidad y el egoísmo en la vida adulta, donde los hombres se vanagloriaban de sus proezas sexuales y tratan a las mujeres con desden, mientras que las mujeres se vuelven coquetas y promiscuas. También puede promover sentimientos de baja autoestima, timidez y minusvalía.
Escuelas Psicoanalíticas
Varias escuelas psicoanalíticas han adoptado otras denominaciones para indicar sus diferencias con las teorías freudianas ortodoxas.
Carl G. Jung
Carl Gustav Jung, uno de los primeros alumnos de Freud, creó un movimiento que designó él mismo como psicología analítica. Como Freud, Jung utilizó el concepto de libido; sin embargo, rechazó el carácter exclusivamente sexual de la libido, y consideró que ésta constituía una energía de carácter universal basada en el conjunto de los instintos y pulsiones creativas que constituyen la fuerza motivadora de la conducta humana.
Según Jung, el inconsciente se compone de dos partes: el inconsciente personal, que contiene el resultado de la experiencia global de un individuo, y el inconsciente colectivo, reserva de la experiencia humana. En el inconsciente colectivo hay una serie de imágenes esenciales, a las que él denomina arquetipos, comunes a todos los individuos de un país o de un momento histórico concreto. Los arquetipos se constituyen así en unidades de conocimiento intuitivo que sólo existen en el inconsciente colectivo del individuo y que se manifiestan en leyendas, obras artísticas, prejuicios sociales... y, por supuesto, en los sueños.
Cuando la mente consciente no contiene imágenes propias, como durante el sueño, o cuando la conciencia es sorprendida (al no estar en guardia), los arquetipos empiezan a funcionar. En su origen, eran modos primitivos de pensamiento que tendían a personificar los procesos naturales en términos mitológicos (como espíritus del bien y del mal, hadas y dragones). La madre y el padre también se establecen como arquetipos básicos.
Otro concepto importante en la teoría de Jung es la existencia de dos tipos básicos y opuestos de personalidad, actitud mental y función psíquica dominante: la extraversión y la introversión. Cuando la libido y el interés general se vuelven hacia las personas y los objetos del mundo exterior, se dice que la persona en cuestión es extrovertida. Cuando se da la tendencia contraria, y la libido y los intereses se centran en el propio individuo, se habla de personalidad introvertida. En una persona completamente normal esas dos tendencias se alternan, sin que ninguna de ellas predomine sobre la otra, pero la libido suele tener preferencia por una de ellas, por lo que los dos tipos de personalidad son fácilmente reconocibles.
Jung rechazó la distinción freudiana entre el yo y el superyó, pero reconoció una parte diferenciada de la personalidad, con ciertas similitudes con el superyó, a la que denominó persona, que consiste en lo que aparentamos frente a los demás, en oposición a lo que en realidad somos. La ‘persona’ es el rol que los individuos eligen representar en la vida, la impresión global que desean transmitir de sí mismos en el mundo social exterior.
Alfred Adler
Alfred Adler, otro de los discípulos de Freud, se diferenció tanto de éste como de Jung al acentuar la importancia que en la motivación humana tiene el sentimiento de inferioridad, que comienza desde el momento en que el niño es consciente de la existencia de otros más capaces de cuidar de sí mismos y de dominar su entorno. Desde que aparece el sentimiento de inferi
oridad, el niño trata de superarlo, debido a lo intolerable que le resulta, ya que puede ocasionar el descontrol de los mecanismos compensatorios organizados por la estructura psíquica, determinando actitudes neuróticas egocéntricas, sobrecompensaciones e, incluso, la huida del mundo real y sus problemas.
Adler hizo hincapié en que los sentimientos de inferioridad nacen de las que él consideraba las tres relaciones más importantes: las que el individuo mantiene con su trabajo, con los amigos y con su objeto amado. El intento de evitar el sentimiento de inferioridad en estas relaciones conduce al individuo a adoptar objetivos vitales poco realistas, que a menudo se manifiestan como una voluntad poco razonable de poder y dominio que conduce a diversos tipos de comportamiento antisocial, desde la intimidación y la presunción a la tiranía política. Adler creía que el análisis podía fomentar un sentimiento sano y razonable de pertenencia a la comunidad, más constructivo que destructivo.
Otto Ra
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Otro discípulo de Freud, Otto Rank, introdujo una nueva teoría de la neurosis, atribuyendo todas las perturbaciones neuróticas al trauma inicial del nacimiento. En sus últimas investigaciones, describe el desarrollo individual como una progresión desde la absoluta dependencia de la madre y de la familia a la independencia física, que va unida a la dependencia intelectual del entorno social, llegando finalmente a completarse la emancipación intelectual y afectiva del individuo. Rank también daba gran importancia ala voluntad, definida como la organización y la integración positivas de la personalidad que utiliza de forma creativa los impulsos instintivos, al tiempo que los controla e inhibe.
Melanie Klein :
Otra importante escuela de pensamiento psicoanalítico, especialmente en Europa y Latinoamérica, es la conocida como ‘escuela inglesa’, que se basa en las enseñanzas de esta autora británica, que provienen básicamente de sus observaciones en el campo del psicoanálisis infantil.__9__.jpg)
Klein postuló la existencia de complejas fantasías inconscientes en los niños, incluso de menos de seis meses, cuya principal fuente de ansiedad es la amenaza sobre la propia existencia por el instinto de muerte. Dependiendo de cómo se materialicen las representaciones concretas de las fuerzas destructivas en la vida inconsciente fantaseada por el niño, aparecerían dos primeras actitudes básicas que Klein denominó ‘posición paranoide’ y ‘posición depresiva’. En la paranoide, la defensa del yo se realiza proyectando los objetos internos peligrosos hacia algún elemento exterior que los represente, elemento que pasará a considerarse como una amenaza procedente del mundo exterior. En la depresiva, el objeto amenazador es retenido dentro del propio individuo, con lo que aparecen los síntomas de la depresión y de la hipocondría. Aunque hay serias dudas de que tales complejos infantiles actúen realmente en la mente del niño, estas observaciones han tenido bastante importancia en el desarrollo de la psiquiatría y la psicología de las fantasías inconscientes, delirios paranoides y teorías vinculadas en general con las primeras relaciones objetales.
Terapia ocupada por Freud
La terapia de Freud (en el ámbito de la psicología, se utiliza “psicoterapia” para hablar de terapias psicológicas. N.T.) ha sido la más influyente de todas, a la vez que la parte más influyente también de su teoría. A continuación veremos algunos de sus puntos más importantes: __25__.jpg)
Atmósfera relajada. El cliente debe sentirse libre de expresar lo que quiera. La situación terapéutica es, de hecho, una situación social única, en la que uno no se debe sentir miedoso ante un juicio social u ostracismo. De hecho, en la terapia freudiana, el terapeuta prácticamente desaparece. Añada a este situación un diván cómodo, luces tenues, paredes insonorizadas, y el ámbito está servido.
Asociación libre. El cliente puede hablar de cualquier cosa. La teoría dice que con una buena relajación, los conflictos inconscientes inevitablemente surgirán al exterior. Si nos detenemos un poco aquí, no hay que ir tan lejos para observar una similitud entre esta terapia y el soñar. Sin embargo, en la terapia, existe un terapeuta que está entrenado para reconocer ciertos aspectos o pistas de problemas y sus soluciones que el cliente pasa por alto.
Resistencia. Una de estas pistas es la resistencia. Cuando el cliente intenta cambiar de tema, o su mente se le queda en blanco, se duerme, llega tarde o falta a una sesión, el terapeuta dice “¡Ajá!”. Estas resistencias sugieren que el cliente, a través de sus asociaciones libres, está cercano a contenidos inconscientes que vive como amenazantes.
Análisis de los sueños. Mientras dormimos, presentamos menos resistencia a nuestro inconsciente y nos permitiremos algunas licencias, de manera simbólica, que florecerán en nuestra consciencia. Estos deseos del Ello proveen al cliente y al terapeuta de mayores pistas. Muchas formas de terapia usan los sueños en sus prácticas, pero la interpretación freudiana es distinta en tanto tendencia a hallar significados sexuales en ellos.
Paráfrasis. Una paráfrasis es una desvío del discurso verbal. (muchas veces este acto supone una invasión directa de contenidos inconscientes o del Ello, llamado también “lapsus linguae”. N.T.). Freud creía que estos fallos o desvíos también sugerían pistas para llegar a conflictos inconscientes. También se interesó por los chistes que sus clientes contaban. De hecho, creía que cualquier cosa que dijera el paciente siempre significaba algo; equivocarse de número al llamar por teléfono, desviarse de ruta, decir mal una palabra, suponían serios objetos de estudio para Freud. No obstante, como él mismo mencionó, en respuesta a un estudiante que le preguntó cuál era el significado simbólico de un cigarro, el contestó que “a veces, un cigarro no es más que un cigarro”. ¿O no?.
Otros seguidores de Freud desarrollaron un interés especial sobre los test proyectivos, como el famoso test de manchas Rorschach. La teoría base de este test es que cuando se presenta un estímulo vago, el cliente lo completa con sus propios temas inconscientes. Una vez más, esto puede proveer de más pistas al terapeuta.
Comentario Final
Luego de desarrollar paso a paso este blog quiero destacar más que la teoría en si misma, el hombre que la ideo y su influencia sobre la psicología actual, ya que Freud abrió paso hacia un mundo aun desconocido para los psicólogos y para el hombre en general, abrió las puertas hacia el inconsciente humano, destronando a la conciencia de su primer lugar en el control de la mente y de la personalidad del hombre.
Freud fue un pionero, un hombre de visión y ha sido aplaudido por muchos y contradecido, como una paradoja, por sus propios discípulos quienes desarrollaron nuevas teorías a partir de sus enseñanzas, llegando a una total separación de los que algún día considero hijos, además de estos otros criticaron sus teorías quienes no miraron con buenos ojos su visión de las etapas psicosexuales del hombre. A pesar de estas criticas puedo concluir que Freud hizo lo que muchos no se habrían imaginado posible, describió al hombre como un ser lleno de imperfecciones y deseos ocultos, deseos inmorales y egoístas y gracias a esto hoy podemos explicar la raíz de muchas patologías psicológicas y trastornos en la personalidad.
Solo me queda reflexionar sobre cuan grande es la dominación que posee nuestro inconsciente sobre nuestras acciones concientes y sobre nuestros recuerdos ¿hasta que punto somos capaces de controlar nuestros impulsos y deseos reprimidos?, ¿realmente creemos que el inconsciente controla nuestro mundo? ¿o creemos ser mas fuerte que el? ¿nuestros miedos son capaces de de salir a flote sin que nos demos cuenta? Creo que las respuestas a estas preguntas solo podemos contestarlas cada uno de nosotros por separado, porque si bien Freud planteo una teoría que puede ser general, yo creo que la mente humana es tan individual y diversa como lo somos todos nosotros, cada persona posee una mente y una personalidad individual que posee miedos, represiones, deseos e impulsos que solo nosotros podemos llegar a ser capaces de descubrir y controlar.
Esperando que este blog no solo les sea de ayuda para informarse de una materia meramente académica, sino que sea de ayuda para que ustedes sean capaces de descubrir la compleja maquinaria de su mente, se despide.
Maritza Cartes C.
Estudiante de 2º año de Tecnología Médica
Universidad de Concepción