En el lugar en el que yo vivo, en el que trabajo y desde donde escribo, mucha gente, cada vez más, depende económicamente del turismo. Hoy, esos miles de personas miran al cielo preocupadas porque apenas quedan unos días para el comienzo del verano “oficial” y no deja de llover. Llueve con fuerza desde hace un par de semanas, sopla el viento del sur, y el mar está revuelto y oscuro, y ninguna de esas tres cosas es buena para que el día 1 de Julio lleguen a Galicia, cientos de miles de personas en busca de unas semanas de descanso y playa.
Cuando yo era niño, los veranos eran cortos y templados. Casi siempre, alcanzada la mitad del mes de agosto, las nieblas llegaban del océano y los pocos veraneantes y turistas que había, emprendían la marcha de vuelta a sus hogares. Al menos así lo recuerdo. Sin embargo, en las últimas dos décadas......
Este texto fue presentado como ponencia en el I Encuentro Internacional Turismo y Desarollo, organizado por el grupo de investigación eumed, de la Universidad de Málga, en el mes de Julio del 2007. Está recogido en las actas de dicho congreso (ISBN-13: 978-84-690-6185-5), y en Vol 1, Nº 3 (agosto 2008) de la revista Turydes.