Texto: Manuel Díaz Prieto
Nhavel duerme en brazos de su padre, ajeno a sus preocupaciones y a las de los trescientos argentinos que bajan por las empinadas calles de Vigo con banderas de su pais. Celebran, junto con los trabajadores de la ciudad, el Primero de Mayo. Aunque ellos acabarán su recorrido en la Estación Marítima, desde la que centenares de miles de gallegos embarcaron huyendo de un pais sin presente y en busca de un futuro mejor para ellos y para sus hijos.
Y aquí están sus hijos, y sus nietos, y algunos de ellos mismos con varias décadas encima (....)
(... ) Contaba Ramón Suárez Picallo, el combativo periodista gallego que emigró en 1912 a Buenos Aires. Aquello de que "llegaba un alemán y sabía de tornillos y tuercas; un holandés sabía de industrias lácteas; un francés de manufacturas, y un paisano nuestro, cuando le preguntaban: ¿Y tú que sabes hacer?, Yo, cualquier cosa". Y hacer cualquier cosa es dedicarse a los menesteres más duros.
Sin embargo eran marineros gallegos los que contribuyeron decisivamente a la formación del sindicato Maritime Union of América (....)
(...) El aterrizaje se ha visto amortiguado por un "corralito" que pudieron salvar y por la incombustible iniciativa de Manuel, que ya ha probado suerte, tras descartar la viticultura, en el campo de la informática y actualmente se dedica a la representación de muebles para hostelería. ¿Volvería?:"¿A que, a ver desgracias?". Internet es hoy el puente de contacto permanente con aquellos que quedaron allá. Y el humor, una buena manera de encarar el destino (.....)
(... )"Esto no es el paraíso, pero al menos los logros son racionalmente proporcionales al esfuerzo, que en Argentina es al revés". A Lorena ya le ha caducado el billete de vuelta, pero ella piensa que los hijos de emigrantes poseen un gen especial que parece obligarnos a perseguir un sueño.
"Vaya usted al fin del mundo y encontrará un gallego", escribía John Dos Passos en 1920. Hoy podría decirse de los argentinos. Pues en esto de emigrar no se sabe nunca si se persigue un sueño o se huye de una pesadilla
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Estas fotos formaron parte el reportaje, Hola desde la tierra del adios, escrito por Manuel Diaz Prieto para la revista El Magazine. Miles de gallegos que en los años 40 y 50 habían emigrado a Argentina, se vieron obligados a regresar, en compañía de sus hijos, a su tierra natal a raiz de la crisis económica del pais sudamericano. El reportaje fue realizado en Vigo.