Meeting point » "Es lo que hay"
0 Comments
- Add comment |
Back to Living Room Written on 12-Oct-2009 by LupaRealmente, hasta hace unos días atrás, odiaba esa frase. Me sonaba demasiado conformista para mi gusto...
Pero el otro día, leyendo la nueva Sophia, me gustaron estas reflexiones de Miguel Espeche, y quería compartirlas:
"... Sé muy bien que es una frase que está bastante de moda, y sé también que su uso es diverso, ya que quiernes la pronuncian le ofrecen diferentes sentidos, algunos de ellos bastante quejosos, o mejor dicho, claudicantes.
Nada más distinto de la claudicación o de la complacencia que un "es lo que hay" bien dicho. Todo lo contrario; creo que sin "lo que hay", no habrá base sobre la cual edificar "lo que habrá".
Hay una época de la vida en la que uno busca su identidad. Y hay otros momentos en los que uno ejerce esa identidad. Es entonces cuando somos grandes y nos hacemos cargo no sólo de nuestras preguntas, sino de nuestras respuestas, esas que van marcando nuestro camino con huella propia.
Muchas veces veo a personas que, de tanto preguntarse quiénes son, dejan de percibir que ya hay respuestas acercas de eso, y esas respuestas son las acciones que llevaron a cabo. "Lo que hiciste es lo que hay", les digo (así como me lo digo a mí mismo tantas veces). "De nada vale quejarse demasiado; fijate ahora, sobre esa base, qué querés hacer con eso que hay".
A veces, planteamos en terrenos de competencia y beligerancia la existencia de "lo que hay" en relación con "lo que queremos que haya". Cuando eso pasa, sufrimos de manera inútil... La fea sensación de haber elegido mal, cuando quizás había otra opción... La idea de una vida que "podría haber habido" atenta contra la que hay. Si lo que hay no gusta, pues se hará lo que se desee para agregarle valor, pero sin renegar de esa realidad.
Cuando crecemos, sumamos años y experiencias y, a veces, también algo de sabiduría. Y mucha de esa sabiduría viene del hecho de cansarnos de pelear contra lo que existe y encontrar en todo lo que nos ocurrió, en todo lo que hicimos y en lo que existe como realidad inapelable, un motivo para encauzar entusiasmos que aún nos habitan, despojándolos de exigencias que nos presionan sin aportar demasiado. En el camino, hemos dejado expectativas que, se sabe, son mucho más pesadas e incómodas que las realidades.
En los hechos, el espíritu se amarga cuando creemos que merecíamos otro destino y no lo hemos recibido.
Cuando sembramos nuestros afanes sobre las expectativas, y no sobre lo que "es", se nos termina amargando el espíritu y nos volvemos quejosos.
Si lo que "es" no nos gusta, sembremos sueños y no pesadillas en esa tierra que existe y, mal o bien, nos constituye.
Agradezcamos "lo que hay", que sin ello no seríamos, y convengamos en que entre el ser y la nada, el ser es mucho más interesante. ¿No les parece?..."