Ladytron: Ghosts

 0 Comments   - Add comment   Written a day ago by albertob

This evening I feel like liking Ladytron:

 

oh! those old synthesizers!

To watch tonite

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http://video.google.com/videoplay?docid=7065205277695921912

 

Zeigeist it's called. It some kind of documentary about the big evil conspiration that keeps humanity slave: The Monetary System.
So... it keeps going on and on about the intrinsic corruption of the "system", the politicians, the religions, all the institutions, the american government (including Obama), the CIA, globalisation, free trade, bankers... the whole lot.
and then.... this guy appears: a product designer, and starts talking about "the venus project". The thesis goes like that: money won't save us, politicians won't save us, religion is a no no, what's left?: technology!. Thanks to technology we wont have to work (machines do) so we won't need salaries, so we are free from money and corruption, or something. 
This part of the film was illustrated with images from "the venus project", images of utopic cities, run by utopic energy sources, fliying cars, buildings taken from an old Flash Gordon movie, super fast trains.... (but not many squares for people).

Anyway... at that time I stopped watching it.

Dear reader, if one of your sensitive and social councious friends recommends this video to you, just don't listen, watch Futurama instead, or Family Guy.

Paul Klee y las profundidades

 0 Comments   - Add comment   Written 2 days ago by albertob

"Es misión del artista penetrar cuanto sea posible en ese terreno secreto donde la ley primordial alimenta el desarrollo. ¿Qué artista no desearía habitar el órgano central de todo movimiento en el espacio-tiempo (sea el cerebro o el corazón de la creación) del cual derivan su vida todas las funciones? ¿En el seno de la naturaleza, en el terreno primordial de la creación, donde está escondida la clave secreta de todas las cosas...? Nuestro latiente corazón nos lleva hacia abajo, muy abajo del terreno primordial."

"lo percibido secretamente se hace visible"

"Mi mano es totalmente el instrumento de una esfera más distante. Ni es mi cabeza la que funciona en la obra; es algo más"

Paul Klee.


Citas recogidas de "El simbolismo en las Artes Visuales" Aniela Jaffé. Incluido en "El hombre y sus símbolos" Carl G. Jung


Paul Klee "Six Types"

 

La misteriosa Caja Azul en Mulholland Drive (David Lynch)

Where The Ideas Come From

 2 Comments   - Add comment   Written 3 days ago by albertob

Another insight on David Lynch's creative process:

  

 

 as seen here: http://podcasts.theatlantic.com/2008/07/where-ideas-come-from.php

David Lynch: Consciousness, Creativity and the Brain

 0 Comments   - Add comment   Written 3 days ago by albertob

El hilo se va desenredando.

En una búsqueda en Google sobre los arquetipos de Jung en las películas de David Lynch, encontré la siguiente conferencia de Lynch sobre conciencia y creatividad, acompañado por un especialista en Física Cuántica.
El proceso creativo es análogo al que vengo describiendo.

 

Estética psicoanalítica

 0 Comments   - Add comment   Written 4 days ago by albertob

"Este argumento ilustra la forma en los que aparecen los arquetipos en la experiencia práctica: son. al mismo tiempo, imágenes y emociones. Se puede hablar de un arquetipo sólo cuando estos aspectos son simultáneos. Cuando meramente se tiene la imagen, entonces es sólo una imagen oral de escasa importancia. Pero al estar cargada de emoción, la imagen gana numinosidad (o energía psiquica); se hace dinámica, y de ella han de salir consecuencias de alguna clase.

Me doy cuenta de que es dificil captar este concepto, porque estoy tratando de emplear palabras para describir algo cuya verdadera naturaleza lo hace incapaz de definición exacta. Pero, puesto que hay mucha gente que se empeña en considerar los arquetipos como si fueran parte de un sistema mecánico que se puede aprender de memoria, es esencial insistir en que no son meros nombres, ni aun conceptos filosóficos. Son trozos de vida misma, imágenes que están integramente unidas al individuo por el puente de las emociones. Por eso resulta imposible dar una interpretación arbritaria (o universal) de ningún arquetipo. Hay que aplicarlo en la forma indicada por el conjunto vida-situación del individuo determinado a quién se refiere."

 Carl G. Jung. El Hombre y sus Símbolos, 1964

 

Jung habla de los arquetipos que surgen en el inconsciente humano, pero su definición puede ser fácilmente aplicable a la experiencia estética.
Si pensamos en los objetos de arte como "arquetipos": imagen + emoción; y los entendemos como trozos dinámicos de vida, dependientes del sujeto observador tenemos una explicación bastante detallada del fenómeno artístico.

La función del artista es la de servir de puente entre el mundo simbólico y el real mediante la representación de imágenes transformadas, mediante el proceso artístico (ideación, realización, contexto), en figuras arquetípicas, capaces de significar de una manera abierta.
Volvemos así a la definición del artista, como medium (Duchamp), shamán (Bill Hicks) o sacerdote (Jung), pero en este caso a a través de un razonamiento empírico, y de esta manera encontrar un camino para entender la capacidad significante de las obras de arte y la escurridiza relación entre arte y vida. (había tratado este tema en un cuento: Anterior al Hombre).

La pregunta está ahora en la clave del proceso creativo: "la emoción".
Yo soy de los que creen que el arte mejora "cuanto más alejado está el hombre que crea del hombre que siente" y que la emoción se confunde muy facilmente con el sentimentalismo. Así que dada las complejidad del tema, lo dejamos para otro momento. 

EtantDonnes 
Marcel Duchamp: Etant Donnes, 1968

 

 

The Beta Manifest of Brand 3.0 (Cristian Saracco)

 2 Comments   - Add comment   Written 7 days ago by albertob

dale!:



Found and enjoyed in The Semantic Branding

 

Design Processes (the real story)

 4 Comments   - Add comment   Written 7 days ago by albertob

thanks Cristian for the lead:

 found in the Webjam Design Channel

The Economist cover

 1 Comment   - Add comment   Written 7 days ago by albertob

via WTF Microsiervos > Redit 

Confianza

 0 Comments   - Add comment   Written 7 days ago by albertob
Copio y pego este artículo porque explica muy bien la situación y las causas de la Crisis sin caer en alarmismos ni crítica demagógica:
 
La Confianza.
Pedro Swartz. Editorial ABC 08 Octubre 2008
 
LA crisis inmobiliaria y financiera, iniciada en el verano de 2007 y agravada en los recientes meses de 2008, ha animado a los socialistas de todos los partidos a lanzarse en tromba contra ese capitalismo que los socialistas llaman «salvaje» y los conservadores tildan de «antipático». Con malsana satisfacción señalan que ni siquiera los partidarios del libre mercado dejan de llamar al papá Estado cuando las cosas empiezan a irles mal. ¿Tienen acaso razón? ¿Se deben las presentes angustias a la codicia de banqueros y especuladores movidos por un egoísmo sin freno? ¿Significa todo esto que debemos abandonar el mercado semi-libre en que vivimos y volver a un sistema detalladamente intervenido por los políticos?
Lo primero de todo es entender cómo funciona un sistema financiero moderno. Sin duda está basado en la confianza, pero no en la confianza de que todo va a seguir en continua expansión. Son muchas las inversiones equivocadas y compañías mal dirigidas que han de desaparecer, por lo que una recesión mundial es inevitable. Sostener cueste lo que cueste la actividad inmobiliaria, el empleo industrial, la oferta de servicios de los años de excesivo optimismo, sin revisar nada, no haría sino prolongar la crisis durante años, como ocurrió en Japón en la década de los años ochenta. Una profunda reestructuración acortaría la crisis pero tendría que incluir la liberalización del mercado de trabajo español y la decidida apertura del mundo al libre comercio. Sea corto o largo este período, necesitamos confianza en una cosa principal: la moneda; la moneda con la que valoramos los bienes y servicios, esa moneda con la que compramos y vendemos y atesoramos para alguna contingencia futura.
El sistema monetario en el que nos desenvolvemos es un sistema «fiduciario», es decir, basado en la «fiducia» o fe general. Aceptamos euros, dólares, yenes, en pago de lo que vendemos porque confiamos en otros los aceptarán en pago de lo que les demandemos. Ese dinero que usamos en el mercado no consiste sólo en monedas y billetes emitidos por un banco central público: la mayoría de nuestros recursos monetarios tiene la forma de depósitos bancarios. A esos depósitos acudimos para obtener billetes en un cajero automático, o para responder de un cheque que entregamos, o para saldar una cuenta con una tarjeta de pago. El sistema fiduciario moderno contribuye a crear una estupenda prosperidad, pero punteada con dolorosos vaivenes. En cambio, las sociedades primitivas vivían una interminable repetición, sometidas sólo a los azotes de la cruel naturaleza.
El dinero que usamos diariamente está expuesto a dos tipos de inseguridad: la que afecta al dinero emitido por los bancos centrales, porque la inflación en el interior y la devaluación en el exterior erosionan su valor; y la que afecta al dinero bancario, cuando los bancos que custodian nuestros depósitos suspenden pagos. No hay que olvidar que los bancos comerciales se comprometen a devolver los depósitos de sus clientes pese a que su monto alcanza cien, doscientas, quinientas veces su caja, pues confían en que no todos los depositantes querrán retirar sus depósitos a la vez. Los defensores del capitalismo moderno nunca hemos dicho que un sistema fiduciario pueda funcionar sin intervención pública alguna. Un club de bancos como es el de cada una de nuestras zonas monetarias necesita un prestamista de última instancia. Acabamos de ver al Gobierno británico nacionalizar el banco Northern Rock en cuanto se formaron colas de personas ansiosas de retirar su dinero; o a los Gobiernos de Irlanda y Alemania garantizar el 100 por 100 de lo depositado en la banca de su país: todo para que no cunda el pánico. No otro que éste de mantener el sistema de pagos es el objetivo del fondo de 700 mil millones de dólares creado en EE.UU. para comprar activos «envenenados» de la banca.
La experiencia de lo ocurrido durante la Gran Contracción de 1929-31 está en las mentes de todos los banqueros centrales. No en vano ha sido Bernanke un estudioso de esa gran depresión de los años treinta. Recuerdo un almuerzo ofrecido a Milton Friedman en el Banco de España por Mariano Rubio cuando era gobernador. Salió el tema del salvamento de bancos españoles en la segunda mitad de la década 1980. «Hicieron ustedes bien, dijo Friedman, y también acertaron al prestar liquidez al mercado financiero en momentos de posible quiebra del sistema de pagos. Todo menos repetir la actuación de la Reserva Federal al principio de los treinta: permitió la caída del Bank of United States y otros muchos bancos; y retiró grandes cantidades de oro de la circulación sin emitir dinero en contrapartida». Cuando una economía se queda sin dinero, sea bancario, sea público, el sistema se gripa. Se necesita una mínima garantía de los depósitos privados, además de inyecciones temporales de liquidez, si los individuos hacemos caja y los bancos se niegan a prestarse los unos a los otros.
El sistema capitalista no se cuartea porque esté basado en el egoísmo y la codicia, pasiones sempiternas del ser humano. No son los banqueros de negocios ni los especuladores profesionales los únicos que han pecado de codicia e imprudencia. Las parejas que apenas alcanzaban a cubrir gastos y que se endeudaban para especular con una segunda vivienda; los agentes financieros que colocaban hipotecas baratas o crédito al consumo a quienes no podrían soportar ni un leve encarecimiento del dinero; los consumidores que abusaban de las tarjetas de crédito para irse de vacaciones o comprar un coche nuevo; los políticos que garantizaban y siguen garantizando las pensiones públicas y la salud gratuita, pese a que no son sostenibles; todos ellos y otros muchos más han sido y son codiciosos. No se trata de maniatar la actividad empresarial con enfadosas regulaciones ni de castigar el deseo de mejora personal y profesional con pesados impuestos, como proponen esos socialistas de todos los partidos. La cuestión estriba en reducir la inestabilidad de las sociedades capitalistas todo lo posible con reformas institucionales acertadas.
La base última de esta crisis, que ha hecho tambalearse la pirámide invertida de especulación, se encuentra en unos tipos de interés oficiales ridículamente bajos y una desatada creación de liquidez por nuestros bancos centrales, a lo largo de los últimos veinte años. Greenspan y los demás gobernadores inundaron el mercado con liquidez para salir de la crisis de 1987, para contrarrestar el efecto «año 2000» en el reloj de los computadores, y para calmar el pánico de las Torres Gemelas. Todo ello contribuyó a inflar la llamada «burbuja» de Internet, cuyo reventón se quiso evitar con más ríos de dinero. ¡Con decir que Greenspan llegó a mantener durante meses el tipo de interés oficial al uno por ciento! La reciente fiebre de prosperidad ha durado cinco años, gracias a que las importaciones de China e India contenían los precios al consumo, mientras se disparaba el valor de las casas y las acciones. Cuando en 2007 la construcción y alquiler de inmuebles empezaron a no producir los réditos esperados, el ciclo se invirtió. El mercado a la postre ha funcionado, al hacer quebrar los negocios mal planteados y obligar al saneamiento de los que en ellos se apoyaban.
Es sin duda necesario mejorar la regulación del sistema financiero, sobre todo en la exigencia de mucha mayor información. Pero la regulación financiera más necesaria sería atar en corto a los gobernadores de bancos centrales. Una cosa es que el sistema suministre crédito a la innovación y la inversión, otra muy distinta es que los bancos centrales creen liquidez sin tasa. Ha fallado el Estado, no el mercado.
PEDRO SCHWARTZ
de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas



 

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